Traducir es salir a cazar de noche

Gladys Mendia

Entrevista con Gladys Mendía


En tu caso, ¿cómo se alimentan la labor de poeta y de traductora mutuamente?

Traducir es uno de mis placeres. Entrar en ese espacio y tiempo de la obra, asimilarla, entregarme a su ritmo. Luego, recrearla en mi lengua madre. Cada traducción es una versión alterna, es una elección de una palabra sobre otra y eso crea apertura. Conocer otros imaginarios y establecer relación es enriquecedor. Entrar en otros mundos creativos es una aventura que me llama ferozmente. Es salir a cazar de noche.

¿Qué buscas trabajando como editora?

Mi motivación principal siempre ha sido la felicidad del autor. Que se sienta apoyado, respetado, incluido. Estar en contacto con las personas creativas me inspira. Cuando por primera vez publiqué en una revista española a los 18 años, me sentí tan feliz, que prometí yo dar esa felicidad que había recibido a otros escritores. Busco la difusión de la creación literaria actual, la cultura en acción. La cápsula del tiempo que descubrirán las generaciones futuras.

Cuéntame de tu experiencia como promotora de escritores emergentes en toda Latinoamérica.

Comenzó hace 13 años, con la revista Los poetas del 5. No quería que fuese otra revista donde se publican solo a los consagrados, me parecía y sigue pareciendo muy aburrido eso. La idea siempre ha sido apostar por los desconocidos o poco conocidos. Así que investigando y siempre con ayuda de los mismos poetas, fui logrando crear una red de trabajo mancomunado. Ha sido maravilloso el trabajo, la mayoría tenemos trabajando estos años y en general, no los conozco personalmente, solo vía email y luego con el Facebook.

¿Qué opinas de las redes sociales como medio de difusión?

Las redes sociales han sido cruciales en la difusión. Es económica y a tiempo real. Los beneficios de la tecnología actual de comunicación nos ha abierto a los editores un sin fin de nuevos caminos para llegar al público lector.

¿Cómo comenzó Los poetas del 5?

En 2004 inició el primer número, pero tenía ese sueño desde hacía 24 años atrás cuando me publicaron la primera vez. Sabía que tenía que ser Latinoamericana, quería apoyar a los sin voz, a los que eran inéditos o con un libro. A todos aquellos que les cierran las puertas de las grandes revistas o grandes editoriales porque no tienen premios o no son consagrados por la crítica. Quería que fuera una revista donde nosotros mismos nos hiciéramos las reseñas. Los poetas del 5 como un gesto político y poético de autonomía, de independencia del gobierno y las instituciones. Es por ello que nunca ha dependido de ningún organismo, siempre con medios propios y sin fines de lucro.

¿Te sientes bien leyendo tu trabajo ante un público?

Depende del día. Hay veces que sí y es fantástico. Pero también hay momentos en los que siento que todo está mal escrito. O siento que es terrible lo que dice mi poesía. Siento que el tema no es fácil. Y me da cierta vergüenza con el público leerle esas cosas que son no pesimistas sino peor, que no creen en nada ni en nadie, que son como el vacío hablando del vacío.

¿Recomiendas la obra de algún autor actual en específico?

Esa pregunta es compleja de responder, porque admiro a muchos de mis contemporáneos. Voy a citar en este momento a los que recuerde: Gustavo Barrera, Valeria Zurano, Pierre Castro, Héctor Hernández, Galo Ghigliotto, Enrique Winter, Marcela Saldaño, Daniela Camacho, Adalber Salas, Jairo Rojas, Florencia Smiths, y sigue la lista… ufff, son muchos, todos excelentes…

Eres una escritora venezolana que vive en Chile desde años. ¿Cómo ha influido esto en tu obra poética?

Uno se va dando cuenta con el tiempo que estar fuera de tu lugar de origen te modifica. Inevitablemente cambia tu imaginario. El paisaje cambia, la cultura, hasta la alimentación; esto trae nuevas experiencias que se ven reflejadas en la escritura. Al llegar en el 2003, fui becaria de la Fundación Neruda en La Sebastiana. Estar en contacto con escritores chilenos fue una apertura enriquecedora. Luego, el taller de poesía con Zurita en el 2006 terminó de pulir el estilo con el que empecé a sentirme representada en mi poesía. Yo no escribiría como escribo si no hubiera vivido en Chile.

¿Tienes rutinas a la hora de escribir?

Necesito silencio. Pasar horas sola y en silencio, hasta sin música, ni siquiera instrumental. Reviso mi libreta de sueños, de notas cuando viajo. Y escribo en el computador. Leo y re leo todos los días esos archivos, así voy corrigiendo. Puedo pasar meses y años corrigiendo. Mientras escribo me gusta tomar té verde, mate…o simplemente agua caliente.

¿En qué proyectos estás trabajando ahora?

Ahora tengo tres proyectos editoriales. Son tres antologías binacionales que se sumarán a la Colección Vamos a brillar mi amor. También sigo actualizando la revista y el blog Los Poetas del 5. El blog Neoáfricas, donde busco difundir la literatura actual de ese continente. El nuevo Neoépicas, donde se difunde la literatura actual rusa en relación a la Latinoamericana. Estoy traduciendo el poemario inédito del escritor portugués Jorge Vicente. Y así, colaborando acá y allá en revistas literarias del continente. Amo mi trabajo, amo la poesía.

Gladys Mendía (Venezuela, 1975) Actualmente reside en Santiago de Chile. Fue becaria de la Fundación Neruda en el año 2003. Ha publicado en diversas revistas literarias, así como también en las Memorias del Primer Festival Internacional y Popular del Libro 2007, Bogotá, Colombia, en la Antología El Hacer de las Palabras 2007, San Juan, Argentina, en la Antología El Mapa no es el Territorio, Editorial Fuga, 2007, Valparaíso, Chile, en la compilación bilingüe 51 autores contemporáneos, Ediciones Arcoíris, Francia, 2008 y en la Antología Tránsito de Fuego, Editorial de la Casa de las Letras Andrés Bello, 2009, Venezuela. Sus libros: El tiempo es la herida que gotea, Paracaídas Editores, Perú, 2009, El alcohol de los estados intermedios, Editorial El Perro y la Rana y Nadie Nos Edita Editores, Venezuela, 2009, teniendo una segunda edición en 2010 por la Fundación Editorial Fundarte, Venezuela, La silenciosa desesperación del sueño, Paracaídas Editores, Perú, 2010 y La Grita, Editorial Homo Scriptum, México y El Barco Ebrio, Estados Unidos, 2011. Sus libros han sido traducidos al catalán, sueco, inglés, portugués y francés. Es corresponsal del Magazine Páginas de Nuestramérica, Bogotá, Colombia, y de la Revista Internacional de Teatro y Literatura Alhucema, Granada, España. Trabaja como traductora para el Proyecto Editorial Banda Hispánica y Agulha Revista de Cultura (Fortaleza, Brasil). Ha participado en diversos festivales internacionales de poesía. Es editora de la Revista Literaria Neoamericana Los Poetas del 5, desde el año 2004. www.lp5.cl   e-mail de contacto: mendia.gladys@gmail.com